2021: el año que modifica la manera de ver cine.

Seguro que muchos desearían que el 2020 no hubiera existido.

No hay cosas más importantes a la hora de un balance que la salud y el amor. Y en el mundo del cine, si algo no anduvo bien fue la salud de la industria, cuya única esperanza es que nosotros, el público, no perdamos el amor por compartir experiencias en una sala a oscuras.

¿Recuerdan cuál fue la última película que vieron? Antes de la pandemia, no hacía falta adosar “en un cine” a la pregunta. Pero los argentinos no pisamos uno desde marzo, y ya se sabe que no abrirán, por lo menos, hasta febrero de este año.

Así como se cree que el home office y la nueva modalidad de trabajo de muchos han cambiado, y probablemente hayan llegado para quedarse, o al menos convivir, el golpe que el confinamiento le ha dado al cine es, cada día que los proyectores siguen oxidándose en las salas, más fuerte.

El hombre es un ser social por naturaleza, así que no me vengan con que ver películas por streaming es una experiencia comparable.

Es innegable, inequívoco y evidente que ver El Gran antes, ese lugar mítico habitado por almas al que llega Joe en Soul, en una pantalla de 50 pulgadas en el living de casa, no habría sido lo mismo que verla proyectada en un cine.

Soul, por poner un ejemplo, se estrenó hace una semana por Disney+, el canal de streaming de Disney. Es cierto que, nacida en los Estados Unidos en noviembre de 2019, y llegada a Latinoamérica hace menos de siete semanas, sin esa plataforma no hubiéramos podido admirar la que, quizá, fue una de las mejores películas de 2020.

¿No valía la pena esperar para verla en una pantalla grande?

El cine además de un arte es una industria. No hay que ser un principista, pero empieza a quedar claro que la manera de ver cine, desde la fatídica sopa de murciélago en Wuhan, no será la misma.

¿Cuándo será normal ir al cine? Comprar o no pochoclos, pedir que apaguen los celulares durante la función, quedarse sentados hasta que terminen los créditos, sea o no sea una película de Marvel o de DC Comics.

¿Recuerdan cuánto pagaron por la última entrada de cine? ¿Cuánto costará cuando reabran los cines?

En Norteamérica, donde los analistas y la industria cuentan dólares de recaudación de cada película, y no como aquí, que sumamos espectadores con un cuenta ganado, en todo 2020 se habrá obtenido unos 2.300 millones de dólares en las taquillas. En 2019 se recaudaron allí US$ 11.000 millones, que es la cifra que, globalmente, se estima habrán dejado los espectadores en los cines de todo el mundo este 2020. En 2019 fueron US$ 42.500 millones.

En los Estados Unidos y Canadá, los cines permanecieron cerrados al menos en su totalidad, por medio año, incluido el verano, que es la temporada en la que se recauda más del 40% del año. Una caída aproximada del 80%.

Hubo envalentonados, como Christopher Nolan que se atrevieron a desafiar el statu quo y, por más que debió postergar el estreno de Tenet, finalmente lo hizo en pantallas de cine. La producción de Warner Bros. -la major de Hollywood a la que todos los dedos acusan ahora por decidir estrenar en 2021 todas sus películas (17) al mismo tiempo en cines que en streaming por HBO Max en los Estados Unidos-, pudo recaudar US$ 361 millones globalmente. Costó US$ 205.

¿Cuánto cosecharon otros filmes de Nolan? Batman: El caballero de la noche asciende (2012), US$ 1.081 millones; El origen (2010), US$ 836 millones; Interestelar (2014) US$ 696 millones.

Mientras, en el país más austral del continente americano, aún se debate si, cuando se abran, las salas podrán vender al 30% o al 50% de su capacidad.

Eso, si la segunda ola no llega a taparnos y volvemos a encerrarnos.

Pero si volvemos a encerrarnos, ojalá que sea en un cine.

Fuente: Clarin